2da Corintios 4:6
Reina Valera 1960
Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
V-2AAP-NSM
habiendo dicho